Trabajar con mandalas
"El mandala es curación; se utilizan para restablecer el orden perdido con anterioridad. El mandala es creación; tiene un propósito creador, dar a la luz algo que no existía antes.... El mandala es un círculo sagrado."
Hay dos formas distintas de realizarlos: desde el exterior hacia dentro o desde el interior hacia fuera. Esto conlleva 2 significados distintos.
Cuando nosotros comenzamos a realizar un mandala, consciente o inconscientemente, desde el centro hacia fuera, estamos expresando hacia fuera nuestras emociones, es un trabajo de exteriorizar lo que sentimos, nuestras alegrías, dudas, sueños o miedos. De algún modo nos desahogamos. Y por el contrario iniciando el mandala desde fuera hacia dentro, igualmente consciente o inconscientemente, estamos buscando el equilibrio interior, organizar nuestras ideas, profundizar en nosotros mismos, de este modo entramos a un nivel más espiritual, buscando nuestro centro (nos centramos).
La forma del mandala, puede tener cualquier forma pero la más habitual utilizada es el círculo. Nuestros antepasados lo representaban ya con esta forma, en sus pinturas y bajorrelieves. El motivo por el cual se suele trabajar con un círculo es por que este está estrechamente relacionado con nosotros y con el mundo en el que vivimos. Está vinculado con el proceso de la vida, de la naturaleza, de la energía, del tiempo, de las estaciones, nuestro sistema solar, el movimiento de la tierra y el de la luna, etc. Nuestras vida esta llena de ciclos continuos. Hasta la rutina de cada día es un ciclo formado de acciones ordenadas dentro de un tiempo de forma determinada.
El círculo es una línea continua sin principio y sin final, con un infinito número de puntos todos equidistantes de otro punto externo a él y situado en su interior llamado centro, esto presta a pensar tanto en el equilibrio como en el orden. Sin embargo nuestro círculo no tiene por que ser regular ya que lo que buscamos es expresar nuestras emociones internas o encontrar nuestro centro. En ambas, es importante dejarse llevar y plasmar lo que queramos. No sirve de nada encarcelar estas emociones en una forma que no las corresponde y las ahoga.
El significado dependerá de los símbolos, de los colores, del modo de comenzarlo y de acabarlo. Podemos utilizar símbolos que evocan la naturaleza, el amor, la paz,..., algún mantra o símbolo de equilibrio como el "yin-yan". En cuanto a los colores los podemos utilizar para relajar, para aumentar nuestro nivel de espiritualidad o para optimizarnos
El mandala se puede hacer, rellenar, o tomarlos ya hechos para la meditación.
El trabajo con mandalas, da un resultado especialmente positivo en niños inquietos, nerviosos y difíciles, ya que en ellos la barrera de complejos que obstaculiza el pintar, es menor que en los adultos.
Puedes disfrutar de está increíble herramienta en nuestras clases semanales o durante los talleres. Infórmate en el 671 135546 / 986 332494.


