Orquideas del desarrollo del Poder Personal
LAS ESENCIAS DE ORQUIDEAS
Las orquídeas pertenecen al más alto peldaño de la escala evolutiva del reino vegetal y las esencias de ellas nos conectan con lo más elevado de nuestra dimensión espiritual. Si bien en general las esencias florales actúan sobre los campos emocionales y energéticos, las orquídeas, al ser la más pura y singular manifestación del Reino Vegetal, poseen también propiedades extraordinarias, y trabajan sobre los cuerpos sutiles, conectando al ser humano con el Cosmos.
ORIGEN Y ELABORACIÓN
A partir del descubrimiento y creación por parte del Dr. Bach, de las primeras esencias florales, surgen en distintas partes del mundo nuevos sistemas de “Esencias Vibracionales”, generalmente basados en la flora local.
En 1989, Andreas Korte, el ya muy conocido botánico e investigador alemán, descubre junto a otros investigadores franceses el Método del Cristal. Esta innovadora técnica permite preparar las esencias sin cortar las flores, utilizando geodas de cuarzo llenas de agua de vertiente o mineral y recogiendo en ellas la energía y vibración de la flor, a través del sol.
El proceso para elaborar los elixires no es destructivo. Se busca la flor en su lugar de origen y en un intercambio de energías amorosas, con la ayuda de una geoda de cuarzo, mucho cuidado y en unos instantes de encuentro con el Uno, se realiza el ritual de la fabricación de la esencia madre.
Las esencias son recolectadas de las orquídeas que crecen en lo alto de los árboles. Son orquídeas epifitas, cuyas raíces no crecen debajo de la tierra, sino que buscan apoyo en las partes altas de los árboles para poder llegar a la luz.
CÓMO FUNCIONAN
Las esencias florales son un campo energético sutil, mantenido en una alcoholatura (agua-alcohol), que colocado en el campo energético sutil de otro ser vivo, actúa en resonancia vibracional, armonizándolo. Sólo actuarán las esencias florales que encuentren receptividad vibracional en el receptor por lo que siempre deben ser recetadas por un terapeuta profesional, ya que, aunque no son nocivas, el uso de la esencia incorrecta podría bloquear o retrasar los efectos deseados.
La flor posee una cualidad que está dada por la conformación electromagnética y lumínica armónica de sus partículas, que al entrar en contacto con un campo energético en desarmonía, es capaz de armonizarlo. Actúa a niveles subatómicos por intercambios de luz, equilibrando y armonizando los flujos de energía de los campos energéticos a los que se les aplique su acción.
A diferencia de las demás esencias florales, que actúan a nivel emocional y psíquico o incluso para aliviar el shock de una experiencia traumática, las esencias de Orquídeas acompañan y ayudan a aquellos que están involucrados en un camino espiritual o de crecimiento personal. Son muchos los escollos que encontraremos si elegimos este camino; dudas existenciales, crisis de valores e ideas, falta de perseverancia en el camino escogido, deseos de abandono, dificultades en la práctica contemplativa y otros muchos que nuestro ego antepone a nuestra Realización del Ser.
HISTORIA DE LAS ORQUIDEAS
La orquídea era una flor de origen divino para los Aztecas, para los chinos, la flor fragante “Ian”, la flor eterna ligada a la vida del árbol que las aloja. Para la iglesia católica era “la gran bruja”, quien la censuró durante la edad media, la consideraban el alimento de Satanás y afirmaban que impulsaban al hombre a los excesos.
En el siglo I, el cirujano de Nerón, Dioscorides, atribuye a las orquídeas propiedades que influyen en la sexualidad del hombre. Estas teorías fueron aceptadas durante 16 siglos, creyéndose que la orquídea era un afrodisíaco que incrementaba la sexualidad masculina e inclusive podía influenciar para que un niño naciese varón.
Estudios de paleobotánica estiman que existen desde hace 120 millones de años y evolucionaron después de la Deriva Continental. La primera referencia sobre orquídeas americanas se encuentra en el Codex Badianus, un tratado de plantas medicinales aztecas, en 1552. En cambio, en China, las orquídeas ya habían sido dibujadas y descritas científicamente desde el siglo III.
A partir del florecimiento de la primera orquídea en el Nuevo Mundo en 1733, se despertó un increíble interés por ellas en Europa. Todos los ricos debían tener un orquideario acorde con su estatus y el florecimiento de una orquidea era motivo de grandes fiestas y la noticia salía en la primera página de la prensa.
SUS USOS
En cosmética….
Se han utilizado durante siglos en Asia. Sobre todo la Orquidea Azul y la Cymbidium, para todo tipo de pieles, tienen propiedades humectantes, protectoras y reparadoras, eficaces contra los radicales libres, incrementan la inmunidad de la piel, reducen la aparición de arrugas y son ricas en minerales como el calcio, hierro, zinc, magnesio y cobre. Su perfume también es considerado afrodisíaco y dicen de él que tiene virtudes contra la impotencia tanto de hombre como de mujer.
En el camino espiritual….
Contemplar una orquídea deleita nuestro espíritu, lo arrastra para disfrutar de la belleza y del placer de la vida, nos llena de equilibrio interior, de máxima serenidad y paz espiritual.
A nivel espiritual puede conectarnos con las otras dimensiones y realidades, darnos gran capacidad de concentración, facilitarnos entrar en trance, activar o recuperar nuestros poderes psíquicos y facilitarnos la puerta de entrada a la meditación.
Son las flores de las Hadas, ninfas, sílfides y salamandras y el tener una es como tener un poquito de este mundo con nosotros. Atrae el poder, la fortuna, la belleza, el amor y la salud a nuestro hogar. Regida por el planeta Venus y el elemento agua. Se le atribuye a la Diosa Venus.


