Lo que más ha atrasado al hombre en su avance evolutivo y de elevación han sido las instituciones religiosas, las sociedades militarizadas, el sistema financiero y el sistema que tiene el poder sobre la vida y salud.
Estas han sido influencias nefastas en el desarrollo del hombre. Por un lado el SISTEMA RELIGIOSO, que los ha mantenido ignorantes, dominados y esclavos, bajo creencias manipuladas e inciertas, que en vez de unirlos, los han separado, convirtiéndolos en seres débiles y dependientes. Las enseñanzas externas de las religiones no les han permitido crecer, madurar, ser personas responsables de sus actos, acciones y pensamientos. Siempre han estado supeditados a creer con rigidez lo que se les ha transmitido, sin cuestionamientos ni dudas. Este tipo de creencia no es positiva, porque el ser crece subordinado de otros y nunca llega a tener su propia responsabilidad de vida. Su carácter y personalidad se traban y se desarrollan débiles; nunca podrá tomar las riendas de su vida, porque otros le indican lo que debe hacer, pensar o creer.
Por otro lado, el SISTEMA MILITARIZADO ha traído para el planeta mucho dolor y sufrimiento. A través de las luchas y las guerras, donde se ha destruido países y familias, se ha manipulado y dominado el mundo a través de la fuerza violenta, trayendo consigo mucho dolor, sufrimiento e impotencia para el ser humano. Este sistema exige a los gobiernos la fabricación de armas, así que los gobiernos invierte tecnología y gastan billones para complacer su ego y con ello auto-nominarse como países poderosos y dominadores de otros. Como esas nuevas tecnologías tienen que ser testadas, entonces inventan guerras para poder saber si funcionan o no. Es un círculo de ambición, codicia y poder.